Soy una cobarde y una pesada.
Cobarde porque...
Hace unos días escribí un post -que no publiqué- acerca del
sacrificio. Lo releí un par de veces y era pura bazofia, os aseguro que mucho peor de lo habitual aquí. ¡Así que imaginad! Lo escribí durante un calentón, harta de ver cómo los
mass media de la escalada (jajaJAJAjargh, ains, que me atraganto) violan los significados de las palabras tan a la ligera. Quería hacer una crítica pseudomordaz (el quiero y no puedo se apoderó de mi y creo que aun no me ha dejado) a la vez que una especie de homenaje a un amigo que se desloma currando, entrena a diario hasta las tantas, duerme 5 horas, no pierde la sonrisa y no se queja. "Eso es sacrificio" decía en resumen mi desafortunado post.
Quien quiera alimentar a las palomas que se sacrifique.Pero es que da igual, a él se la suda el reconocimiento y a mi me preocupa en extremo sacar a la luz algo tan serio. Así que pasemos a temas más livianos: El
cambio climático. Que síííí, que es liviano, joer.
Pesada hasta decir basta…
Uno de los problemas que tenemos en nuestro país es que estamos retrasados. Pongo como ejemplo un caso estremecedor, la práctica moda de llevar los pantalones por debajo de los calzoncillos. Lo vi por primera vez en Francia en el año '98, y aquí nos llegó ocho años más tarde.
Otro ejemplo de menor importancia, pero que está sucediendo ahora mismo en lugares desarrollados, es la difusión de los últimos hechos acaecidos en materia climática. Pero aquí no nos enteramos de nada, no vaya a ser que nos de por pensar mal. Para estar al día hay que saber, como mínimo, que a finales del 2009 un hacker destapó un montón de correos electrónicos comprometedores de la CRU (Climate Research Unit, que, para orientar a los no puestos en el tema, son unos tipos con influencia sobre el IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change, estos son los que hasta ahora han forjado la opinión internacional sobre el clima (maldición, no acabaré nunca con los paréntesis))). Estos correos atestiguaban cómo se habían manipulado datos de temperaturas con el fin de disimular o retrasar o esconder la realidad: la desobediencia climática ante sus calientes predicciones catastrofistas.
O sea y resumiendo, que unos tíos que van de científicos -científicos de titulación, no de moral-, cobrando morterada, tratan los datos de tal modo que parezca cumplirse todo lo predicho por los modelos 'oficiales' que preveían subida de temperatura, deshielo, aridez, muerte y destrucción cuando en realidad no estaba sucediendo. Y todo este lío, que tiene causas y repercusiones harto complejas, es tan solo la punta de iceberg. Pero como estoy lejos de querer aburriros más (claro, y ahora os vengo con la típica excusa del que ya no sabe qué decir), dejo el tema aquí y me voy a por la meteo, a ver si no la cagan y acertamos sector este finde.
Quien quiera aprender de verdad que se sacrifique, como los niños que tomen esas clases que van a aprender lo que no está escrito.